Rezando a la Nada

Un poco de averno adinerado,
retoños de Morfeo juzgados
por bastardos de Somnis
y
la gracia familiar filtrada 
por un retumbante Nix
de lengua noctámbula.

Una migaja de sexo
en un porvenir
de tácito asesino
y 
Ares pidiendo clemencia
a la polla de un súcubo
INmortal e INmoral.

En la pequeña balanza del porvenir
pesan más los pechos de la habladuría
que los cojones de la bondad.

Rezad; Orad.
Recoged esperanza
y pedid milagros
al vacío existencial
del portento de Dios
que él os escucha
a oídos sordos
mientras se masturba
en vuestra exigua
y 
escasa existencia.


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